martes, 17 de agosto de 2010

Y las mañanas ya son distintas
Mis pasos van sobre nubes de algodón
Los edificios son árboles frondosos
Y el ruido de los árboles son maravillosos pajaros
que cantan en libertad.

La gente se convierte hadas
y el aire huele a claveles
Mi cuerpo es transparente
Mis manos ilusión
Mi mente una idea
Que solo piensa en la vaga idea
De vivir toda la vida junto a tí

Cuatro esferas de media noche

Cuatro esferas a una luz que no está
Donde solo los brazos enclenques de aquellos árboles
Se entrelazan para formar una sola vista
un solo momento
Un solo hoy
El cual solo puede ser visto por quienes son capaces de ver más allá de sus ojos
Más allá de la razón de ver si no de descubrir
Donde las estrellas son un mar infinito de sueños
Donde una imagen dice más que una palabra que flagela un momento
Donde se plasman situaciones inusuales al diario vivir

Cuatro esferas que iluminaban un ahora
Un minuto de vida y una historia real
Donde lo visto es más que una visión
Si no un gran compartir entre la respiración calmada de un viento tibio
en una noche cualquiera, en el cual tu y yo vivimos ahora
Cuatro luces que iluminaron una imagen de hoy, mañana y futuro
Guardando nuestras palabras y las de quizás cuantas otras almas más que pensaron
tal vez lo mismo que nosotros
Un hoy
un fin de una tarde como la de cualquier otra
Pero con un final distinto que quedará impregnada de una nueva noche
Donde viviremos el hoy sin tiempos sin nada más que un hasta luego
y buenas noches.