Salir a paso rápido mientras te persigue el tiempo,
perseguir el paso para llegar a tiempo,
bajar las escaleras y encontrar el mar de tristezas
Rodeando tu cuerpo blanco de niebla,
dispones a esperar el recorrido del veloz y devorador bagón de las penurias.
Una señora apura disponía
Su energía en poder bajar su humanidad del bagon desplomando su cuerpo
Por todos lados sin asco.
La cara de la gente, era ver un limbo de los que te explican que si uno se porta mal
Vivirá en el limbo donde nunca encontrarás el camino a casa,
La verdad creo que conozco el limbo de mucha gente…
Una señora de avanzada edad muy bien vestida y parada,
esperaba ansiosa, un asiento para sus piernas cansadas de la vida,
pero todos vivian su limbo,
Su limbo en el teléfono,
diario,
cielo
tierra,
pero nunca vieron de frente el mañana.
Siento una mano arrugada que abrazaba mi espalda y aquella mano tomo el soporte para
No caer,
debo decir que sentí su vida en mis hombros,
se abren las puertas del infierno y todos bajan…
Subiendo y bajando escaleras la gente camina una tras otra como hormigas, tratando de ver la luz en aquel
Subterráneo de la desesperanza, camino hacia el destino,
¿Cual?
No se,
no el que quiero,
pero el que tengo que cumplir.
Llego a mi puesto de trabajo y vuelta a la Rueda de la fortuna.
¿Fabula del cuento?...
No dejaré mi bicicleta, ya que es mi cielo de alegrías y felicidades
La cual en el infierno no lo encuentro…

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